Carrera de fondo: igualdad de derechos

Igualdad entre hombres y mujeres

Esto es más o menos una confesión, un vomito, porque estoy un poco enfadada. He pasado muchos años diciendo que no era feminista, aunque defendía – y defiendo – la igualdad de derechos, me gustaba definirme de otra forma, yo era de las que insistía en que hombres y mujeres somos distintos y que por tanto no había que reivindicar la igualdad en todo. Es difícil de explicar en pocas palabras, la verdad. Tampoco, por ejemplo, estaba de acuerdo con la discriminación positiva porque considero que para cualquier función hay que elegir a los mejores independientemente del sexo. ¿He cambiado de opinión?, Tal vez, ¿por qué?

¡Porque me estoy hartando!

Y conste que asumo que estoy un poco en plan pataleta, pero no puedo evitarlo.

Discriminación negativa

Estoy cansada de discriminación, pero ¡negativa! Porque parece que nunca es buen momento para dar un paso, porque todos los días hombres y mujeres de estas sociedades que llamamos modernas y avanzadas toleramos e incluso vemos bien montones de micro machismos y discriminaciones hacía las mujeres.
Hace 20 años creía que vería muchos más avances, que las niñas y los niños de hoy en día no vivirían ese tipo de situaciones, pero muchos progenitores que no pasan de los 35 o 40 años educan a sus hijos varones y a sus hijas de forma distinta, casi sin darse cuenta, o porque creen de verdad que es lo correcto. No tengo datos, no he hecho una encuesta, es una percepción porque tengo hijas y me muevo en un entorno con niños.
  • ¿Qué nos dice gran parte de la publicidad?
  • ¿Qué mensajes lanzan nuestros políticos?. No sólo con palabras…
  • ¿Qué dicen las listas del paro?
  • ¿Y las de la población activa?
  • ¿Cuantas mujeres llevan a sus hijos al colegio?
  • ¿Cuantas reducen su jornada o dejan el trabajo por los hijos?
  • ¿Cuantas mujeres se ocupan de la intendencia familiar aunque trabajen fuera?
  • ¿Y cuántas están cansadas de doble trabajo diario y de no llegar a todo?
Ahora es cuando una legión de hombres estarían diciendo que ellos también hacen todo eso y mucho más. Y tienen razón. No estoy hablando ni de mi caso personal ni de el de nadie en concreto. Pero veo cosas que pasan a mi alrededor. Yo he trabajado casi siempre en un entorno en el que el 90% de las empleadas eran mujeres. Cuando sus hijos estaban enfermos eran siempre ellas las que faltaban al trabajo y no sus parejas, las vacaciones se planeaban en función del trabajo de ellos y así casi todo.

 

igualdad de derechos

Responsabilidad compartida

Nos ofrecen salarios más bajos que a los hombres porque consideran que aspiramos a menos, que nos vamos a conformar… Seguimos cargando con las tareas domésticas y los hombres siguen dominando los puestos directivos. Por todo esto, tengo muchas dudas ahora sobre la discriminación positiva, al menos en algunas áreas donde el poder lo siguen teniendo los hombres, porque es imposible si no que entremos. En la teoría tal vez si, pero en la práctica pasan los años y no cambian mucho las cosas. Me da la impresión de que no nos entendemos, sobra decir que las mujeres podemos desarrollar el trabajo igual o mejor, aunque un día al año quieran ir a la fiesta escolar de sus hijos, o tengan que acudir a un médico etc. (Igual que le podría suceder a cualquier padre). Es una cuestión de co-responsabilidad y también de delegar en el ámbito familiar, por parte de las mujeres, porque es cierto que para generar el cambio, algunos hombres deberán verse un poco forzados. Todos debemos entender que hay muchas formas válidas de hacer las cosas, no sólo la que se ha venido desarrollando tradicionalmente.
Más o menos estamos divididos: medio mundo son mujeres y medio mundo hombres. ¿Qué tipo de revolución tenemos que hacer para cambiar las cosas?
Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.
Rosa Luxemburgo

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